1- Si el alumno comprende el problema se obtiene un importante grado de asimilación y comprensión de lo que se le pide, ya que de esta manera el alumno está consciente del reto al que se enfrenta.
2- Cuando se entiende el problema se vuelve significativo para él.
3- Al enfrentarse con un problema matemático se desarrolla la imaginación para resolverlo, lo que implica que reflexione, descubra y aplique estrategias que aumentan su conocimiento.
4- Para encontrar la solución, se hace un análisis de los diferentes elementos que se están requiriendo, hecho que implica recordar, aprender y tomar decisiones precisas.
5- Entre más intentos de llegar a la solución se realicen, más se aprende ya que en la forma de plantear una alternativa se estará reflexionando sobre lo que funciona y lo que no.
6- Un problema puede resolverse por diferentes procedimientos, lo que implica una diversidad de razonamientos para llegar a un mismo fin.

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